VER CARRO
0 Articulo(s)
Carrito de Compras vacio!

Adagio Teas Chile

la taza perfecta

…No importa qué tan caro sea el té que compras, si lo infusionas incorrectamente sabrá horrible…

Preparar la taza de té perfecta es una lección que muchos principiantes aprenden a golpe y porrazo. Mucha gente que reclama que “no les gusta el sabor” fueron lamentablemente espantados por una incorrecta preparación de una taza de té. Esto puede crear una concepción errónea que puede durar para toda la vida…y puede fácilmente ser evitado con mejores técnicas de infusión.

Muchos restaurantes, cafés y la gente en sus hogares que preparan té, intentan facilitarse las cosas simplemente lanzando todos los tipos de té en agua a la misma temperatura, sirviendo a clientes y visitas sin ninguna dirección. Esto tiene tanto sentido como abrir un exclusivo Wine Bar y servir los vinos blancos a temperatura ambiente, o abrir un restaurante de carnes y servir todos los steaks bien cocidos.

Saber infusionar té no requiere un doctorado ni nada por el estilo, pero tampoco es tan sencillo como meterlo en agua hirviendo y dejarlo reposar. De todas maneras hay algunos tips para preparar una taza de té perfecta.

Los 5 elementos que nos llevan a preparar correctamente una taza de té son: Agua, Cantidad, Temperatura, Tiempo y Equipo.

el agua

El agua perfecta no es necesaria, pero si tu agua “sabe raro” también lo hará tu té. Si tu agua sabe fantástico (o no sabe a nada, dependiendo de tu punto de vista), todo debería estar bien. Un agua ideal contiene alrededor de 150 partículas por millón (ppm) de un contenido balanceado de minerales. Para tener una idea, aguas muy pesadas en algunas ciudades del mundo llegan a tener sobre 900 ppm. Para corregir esto, un salón de té conciente por lo general usará un sistema de filtrado por osmosis inversa, en conjunto con un cartridge de calcio carbonatado para introducir la correcta cantidad de contenido mineral al agua. En tu hogar puedes simplemente utilizar un pitcher con filtro de carbón para remover los minerales extras, al igual que cualquier contaminante como el cloro.

El agua cuando es muy pesada (demasiados minerales) extraerá la astringencia de tu té y dará una infusión poco agradable. El agua que es muy blanda, no extraerá correctamente los polifenoles que entrega la astringencia, los beneficios para la salud y el sabor y tendrás una taza débil en todo sentido. El agua fresca también es mejor. Al momento en que el agua ebulle, se libera el oxígeno. Los chinos llamaban el agua que había hervido “Agua Muerta”. No se puede obtener una buena taza de té, de un agua que ha hervido en repetidas ocasiones.

cantidad

Utilizar demasiado té hará que éste sea más amargo y tu billetera quede vacía. Muy poco té producirá una taza débil y nos faltará intensidad. El volumen considerado como el “rango de oro” de hojas y agua es de una cuchara de té para gran mayoría de los tés (3 gramos aproximadamente) por 230 ml de agua. Esto equivale a la taza tradicional de té. La gran mayoría de los tazones son de alrededor de 300 ml. Aquí es donde esto se vuelve más complicado. Una hoja grande y abierta como el té blanco o algunos oolongs pueden requerir dos cucharadas o más de té para ser equivalentes a tres gramos. Hojas rotas o muy enrolladas como el gunpowder puede requerir un volumen menor para ser equivalente a tres gramos. Al final del día, la perfección se basa en poner ojo en el tamaño de la hoja y ajustar eso en base a tus preferencias.

temperatura

A algunos les gusta caliente. Pero la temperatura ideal depende del tipo de té. Usen agua hirviendo (100 grados Celcius) al preparar tés negros, Oolongs con alta oxidación e infusiones. Estos tés son más duros y resistentes a altas temperaturas, y de hecho la necesitan para poder liberar el sabor. Sin embargo, es importante utilizar agua más fría para infusionar tés más delicados, como los verdes, oolongs con menor oxidación y blancos. Cuando el agua está muy caliente hace que los tés que son muy delicados sepan extremadamente amargos o astringentes. Cuando el agua está muy fría produce un té sin sabor y débil. Si no tienes un termómetro, te darás cuenta de que si hierves agua y la dejas reposar por 5 minutos su temperatura descenderá a 85 grados Celcius aproximadamente.

el tiempo

Dicen que “el tiempo cura todas las heridas”. Sin embargo también hace que la mayoría de los tés queden amargos. La regla es la siguiente: de 3 a 5 minutos para la mayoría de los tés negros (dependiendo de tu preferencia y de qué tan cargado te gusta) si lo dejamos más tiempo quedarán extremadamente astringentes. Los oolong más oscuros y el té blanco, por otro lado, perdonan mucho más el paso del tiempo. Estos tés sabrán muy bien entre 3 a 5 minutos, pero se podrán beber de igual manera si se dejan por un periodo más largo. Para los oolongs menos oxidados y para los tés verdes se recomienda entre 2 a 3 minutos, si se busca lograr una taza cargada.

el equipo

El equipo apropiado es muy importante en el proceso de preparar la infusión. Cuando se aplica agua caliente, las hojas de té pueden expandirse hasta 5 veces más que su tamaño cuando las hebras están secas. Por ende para preparar un buen té, es necesario que las hebras tengan espacio suficiente. Si usas un infusor, utiliza uno lo más ancho y profundo posible para la taza o tetera (algunos no son lo suficientemente profundos y cubren sólo un cuarto de la taza). Las clásicas bolsas de té no son recomendadas, debido al inadecuado espacio para la expansión y la baja calidad del té.

Esto nos lleva a un último punto. Es bastante lógico, pero para hacer la taza de té perfecta, hay un requisito más: Buen Té. Compren el mejor que se pueda de acuerdo a su presupuesto. Esto hará una gran diferencia.

La taza perfecta está ahí…sólo prepárala…