VER CARRO
0 Articulo(s)
Carrito de Compras vacio!

Adagio Teas Chile

tés orgánicos y comercio justo

En años recientes se ha visto una explosión de demandas y certificaciones en la comida que consumimos. Aquí discutiremos la complejidad de dos de los más grandes movimientos de certificación: orgánico y comercio justo.

No es el deseo de Adagio el juzgar o influenciar tu decisión concerniente con lo que pones en tu cuerpo. Por lo que nos enfocaremos en los hechos duros de esta temática, dándoles un mayor entendimiento para que ustedes puedan determinar cuál es la decisión correcta para ustedes.

orgánico

Para comenzar uno tiene que entender qué hace a un producto orgánico.

La USDA dice que la comida orgánica es aquella que es “producida sin usar los pesticidas más convencionales, fertilizantes elaborados de ingredientes sintéticos o aguas residuales, bio ingeniería o radiación por ionización.”

En otras palabras, la comida orgánica debe usar muy pocos químicos durante el proceso de cultivo. Además el suelo en el cual crecen los productos debe estar libre y limpio de los mismos químicos. Para asegurar esto, los productores deben desechar sus cosechas hasta que éstas alcancen un nivel aceptable. Ya que gran parte de los granjeros en las regiones productoras de té son demasiado pobres para permitirse el privilegio de no hacer dinero de sus cosechas por muchos años, la gran parte del té que se produce a nivel mundial no está certificado como ”orgánico”.

Mientras que lo “orgánico” tiene un verdadero significado y valor medioambiental, no se enfoca en la calidad del té y no viene con garantías. La certificación orgánica controla las aplicaciones y procesos y lucha por proteger el medio ambiente, pero no involucra ninguna prueba ni verificación una vez que el té ha sido producido, para determinar si se siguieron las reglas. Ya que no hay estándares de calidad para el producto final, la certificación orgánica no garantiza que no haya agentes contaminantes durante el procesamiento o envasado. Es importante comprar directamente de productores, distribuidores y tiendas en las que se pueda confiar, sin importar la certificación.

“Certificarse” orgánico es también un proceso bastante complicado. Hay cientos de agencias diferentes a nivel internacional que certifican a los productos como orgánicos. Cada agencia tiene diferentes estándares, y algunas certificaciones son aceptadas en un país, pero no en otro. Por ejemplo, algunos productos considerados orgánicos por la Asociación Europea de certificación orgánica, no serán reconocidos por la USDA. Sin duda, estas complicaciones están basadas en razones políticas al igual que en las preocupaciones sobre la salud. Es natural sospechar de una compañía de té que tiene una certificación “orgánica” de otro país. Pero, por otro lado, no hay ninguna prueba científica significante que muestre que el consumo de té no orgánico es peligroso. Más importante aún, debido a la compleja burocracia de las certificaciones y del pequeño tamaño de los productores de tés Premium, muchos tés que podrían clasificar como orgánicos nunca se han certificado formalmente.

comercio justo

Frecuentemente, acompañando el título de “Orgánico” de muchos tés está la etiqueta de socialmente responsable, “Fair Trade”. Este es un proceso de certificación separado, independiente de cómo ha cultivado el productor. El Comercio Justo está basado en la suposición de que el precio de mercado pagado a los productores y trabajadores del té no es justo y no promueve un medio ambiente sustentable para vivir. De esta forma, el “Comercio Justo” es a la economía local y los trabajadores lo que lo orgánico es para el medioambiente y las plantas.

Un recargo de comercio justo de entre $0.50 y $1.50 dólares por kilo de té se le carga al productor. En adición a eso, los productores pagan un impuesto de certificación para poder obtener el status de Comercio Justo. Estos recargos e impuestos van directamente al bolsillo de los trabajadores, para desarrollar programas a nivel local, para financiar el proceso de certificación, la estructura operacional del Comercio Justo y el marketing de la marca de “Fair Trade” a nivel internacional. Como referencia y comparación, el precio de Comercio Justo por una libra de café es de $1.35 dólares.

Los productores deben postular a la certificación a través de una de las muchas organizaciones de Comercio Justo (FLO, IFAT, NEWS, EFTA, etc.) lo que requiere la adhesión a los siguientes criterios: 1. Condiciones de trabajo justas: salarios, condiciones de trabajo y condiciones de vida. 2. Comercio directo: sin intermediarios sumando costos innecesarios. 3. Desarrollo Comunitario: inversión en servicios y/o infraestructura para ayudar a la comunidad. 4. Sustentabilidad medioambiental: métodos agrícolas que son “saludables”. 5. Transparencia: asociaciones de trabajadores y productores libres y toma de decisiones democrática.

Debido a que muchos jardines de té son pequeños, negocios familiares sin los medios para participar en inversiones comunitarias o adherirse a extensivas y burocráticas documentaciones y auditorías, una impresionante mayoría de productores de té de especialidad no tienen la certificación “Fair Trade”. En algunos países, como Japón, no se pueden encontrar tés certificados como Comercio Justo, porque los trabajadores de la industria ya reciben salarios por sobre los niveles de pobreza. Esto sería como pedir una certificación “Fair Trade” a los vinos de Francia.

Ya que las opciones de tés “Fair Trade” son muy limitadas, Adagio prefiere involucrarse directamente con la fuente. Mientras apoyamos las ideas detrás del Comercio Justo, creemos que, actualmente, la mejor forma para nosotros de mejorar los estándares de vida y de trabajo de los productores es introducir el consumo de té en hebra Premium en el mercado. Los tés Premium tienen precios mayores y requieren una participación humana significativamente mayor. El resultado son mejores salarios, más empleo, y mejor té para todos nosotros. Además, nosotros compramos todos nuestros tés directamente y escogemos nuestros socios productores basado, en parte, en sus prácticas comerciales. Finalmente, nosotros contribuimos directamente al bienestar de los productores a través de nuestro programa “Campaña Raíces”. Al crecer Adagio, nuestras compras resultan en considerables cambio en las vidas de nuestros socios productores y sus empleados.