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Adagio Teas Chile

té vs café

¿Nos podemos llevar todos bien?

Al parecer existe una rivalidad general que se ha desarrollado y se ha perpetuado entre los mundos del té y del café. Esto parece de alguna forma lógico, considerando que ambos son servidos después de comidas, ambos comparten el mismo espacio en supermercados y ambos están desarrollándose en el mercado gourmet a diferencia de su pasado más comercial.

Esa cercana competencia sin duda ha generado cierta animosidad. Para poder dominar el mercado, estas industrias han puesto su mayor esfuerzo por generar la mayor distancia posible entre una y otra. El café promociona su habilidad de energizar, y caracteriza al té como una bebida para los enfermos. Por otro lado, el té, tiene una gran cantidad de beneficios para la salud, y pinta al café como un veneno destructor del estómago.

Ambos el té y el café tienen pasados legendarios. El té fue descubierto por el antiguo emperador chino Shen Nung, cuando una trascendental hoja cayó en su agua hervida. La historia similarmente fortuita del cafédata de finales del primer milenio, cuando un pastor de cabras en Etiopía, llamado Kaldi se dio cuenta que sus cabras comenzaban a actuar inusualmente juguetonas después de comer las bayas de una planta desconocida (los granos de café son en realidad las semillas de la fruta del café). Curioso, Kaldi recogió una de las bayas y la reventó con sus dientes en la boca. Llena de energía y sabor, él contó a los aldeanos del descubrimiento de este árbol y rápidamente la fama del café comenzó a crecer.

Sorprendentemente, la historia de los dos siguió caminos prácticamente idénticos. El café y el té fueron introducidos en Inglaterra con sólo siete años de diferencia. Ambos fueron disfrutados por primera vez durante el reinado de Carlos II (Apodado Charlie “Leche y Azúcar” por su afición a poner estos dos ingredientes a ambas bebidas). En 1652, abrió la primera “Coffee House” en Inglaterra, el mismo año llegaron las primeras muestras de té al país. El té, sin embargo, se convirtió en el favorito ya que era más fácil de preparar.

Ahora, examinemos ambos científicamente. Tanto el té como el café son plantas de hoja perenne. Si se dejan crecer de forma natural, ambas se convierten en árboles. Sin embargo, ambas plantas son podadas para facilitar la cosecha (el té se mantiene a menor altura que el café). Ambas plantas producen una bebida cuyo sabor es influenciado por las condiciones de crecimiento, tales como el suelo, la humedad, la vegetación cercana, etc. Tanto el café como el té poseen naturalmente un químico que provee de estimulación, llamado cafeína. Finalmente, ambos utilizan métodos de preparación muy similares.

En Chile, el té es el principal consumo de bebida caliente. Siendo uno de los principales consumidores a nivel mundial, herencia de los ingleses, quienes introdujeron esta costumbre en nuestro país, a diferencia del resto de países de la región que consumen principalmente mate, café y otras infusiones. El té consumido en Chile es principalmente en bolsita y de baja calidad, cosa que lentamente está cambiando con la aparición de tiendas especializadas de té que ofrecen mejores calidades y mayor variedad.

Es importante señalar que a nivel mundial el té es la bebida número uno después del agua (no es que esto sea un concurso de popularidad).

Debido a las muchas similitudes, evitaremos terminar esta sección con “el té es mejor”. A pesar de lo apasionado que somos y de lo seguros que estamos de la superioridad del té, hay amantes del café que son igual de fanáticos.

Sea cual sea la bebida que prefieran, asegúrense de que su elección está basada en calidad. Al apoyar a aquellos que luchan por la calidad, ayudarán a subir la vara para todo el comercio.