Un artículo publicado en la revista Nutrients, titulado, “Efecto de las teaflavinas y catequinas del té sobre la función microvascular”, sostuvo que, las catequinas y las teaflavinas presentes en el té verde y negro tienen efectos sobre la función micro vascular.
Otro estudio publicado en la revista Circulation, de la American Heart Association's journal, mostró los resultados de una encuesta realizada a 1900 personas que habían sobrevivido a un ataque al corazón y la cantidad de té verde y negro que consumían. Los resultados arrojaron que aquellas personas que consumían más de dos tazas diarias de té tuvieron una tasa de mortalidad 44% más baja después de su ataque cardiaco en comparación a los no bebedores.
Según los investigadores de este estudio hay buenas razones para creer que los flavonoides, antioxidantes presentes en el té, protegen al corazón debido a su efecto en la relajación de los vasos sanguíneos. La evidencia sugiere además que los flavonoides ayudarían a controlar el colesterol malo o LDL. En palabras del investigador a cargo, Dr. Kenneth Mukamal, “incluso si el verdadero efecto del té es menor que el que encontramos, aún podría marcar una diferencia considerable en la supervivencia al ataque cardíaco”.





Disminuye los riesgos asociados a complicaciones cardiacas y vasculares.